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Los cambios de Silvina Luna

Se cortó el pelo, se fue a vivir a Europa con su novio y anunció casamiento. Dejó atrás los escándalos y se juega por amor en busca de la felicidad. Fotos.

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Un día gélido para tomar fotos en exteriores, un fotógrafo haciendo malabares para que cables y flashes no se vuelen con el viento y una leyenda de los paparazzis regalando poses. Es que esta vez las fotos de Silvina Luna no son robadas ni mucho menos. La actriz pasó una tarde con el equipo de  , se divirtió posando a pesar del frío y confirmó que el cambio que atraviesa va mucho más allá de un corte de pelo.

“Me voy a vivir con mi novio a Europa. En principio, sin fecha de vuelta”, nos decía Silvina a mediados de julio, cuando se hizo esta nota, dando una primicia que al día siguiente revelaría a todos los televidentes que la siguen en La Pelu, programa de Telefe del que participa junto a Flor de la V. No da vueltas, no hay nada que ocultar. Después de mucho tiempo se siente plena y cree que en Manuel Desrets encontró, finalmente, el verdadero amor. “Viajo para acompañarlo porque hoy proyecto mi vida junto a él. Vamos a casarnos y aunque no hay apuro, de acá a un tiempo me gustaría formar una familia con él”, sigue Silvina, y se entusiasma hablando del joven Dj que conoce desde hace cuatro años pero que es su pareja hace 10 meses. Porque aunque todos hacen foco en la diferencia de edad (Silvina acaba de cumplir 32 años y él tiene 22) para ella eso nunca fue un tema. “Tiene 22 años pero es un hombre. Vivir afuera y bancarse con su trabajo desde muy chico hizo que crezca de golpe. Es muchísimo más maduro que otros hombres mucho mayores que él. Con Manuel aprendí a conectar con la persona, con el proyecto de vida, más allá de la edad y los prejuicios. Tengo ganas de ser madre con él”, confiesa mientras le arreglan su pelo corto, su nuevo pelo corto.

Cortar por lo sano
En el primer piso del restaurante del Club Hípico Argentino se improvisó un camarín. Sobre los sillones, decenas de prendas invernales esperan su turno y frente al espejo Silvina supervisa cómo la maquillan. “Un poco menos de sombra, el color más esfumado…, un delineador líquido, fijate esto…, más de lo otro…”, controla. Está en todos los detalles y pide disculpas por lo minuciosa, pero es que está estrenando corte de pelo y todavía evalúa qué make up la favorece más.

“Estoy feliz con el corte. Me encanta. Pero tengo que fijarme bien qué maquillaje y qué colores me quedan mejor con el nuevo look”, explica. No está acostumbrada ya que toda su vida tuvo el pelo bien largo y de repente, solo unos días antes de la nota, decidió cortarse de una vez diecisiete centímetros para lucir un peinado súper corto al estilo Araceli González en los 90.

–¿Por qué el cambio de look?
–Soy bastante impulsiva. Fui a la peluquería con ganas de cambio, lo hablé con Alberto Sanders, me dijo que me iba a quedar bárbaro y me animé. Tenía un poco de miedo de arrepentirme ya que me pasa mucho eso de querer volver el tiempo atrás después de alguno de mis impulsos, pero apenas me vi al espejo, me encantó.

–¿Y a tu novio le gustó?
–Los hombres prefieren el pelo largo y cuando se lo mostré la primera vez me dijo que parecía un “chaboncito”, pero ahora le está empezando a gustar. Igual todavía no me vio en “vivo y en directo”, solo hablamos por Skype.
Cada vez que nombra a Manuel su voz cambia, parece estar contando un cuento que la empalaga de felicidad. En seguida, aunque está hablando del pelo, vuelve al hombre que la tiene completamente enamorada. “Si bien siempre me aburrió la rutina, es probable que este cambio de look refleje un poco ese cliché del ‘cambio de pelo, cambio de vida’ ya que estoy pasando por un momento de revoluciones tanto en lo personal como en lo profesional”, dice mientras terminan de maquillarla.

Y despegar
Su teléfono no para de sonar. Es que en diez días deja el país y tiene mucho que organizar. En el momento en que ustedes leen esta nota, Sil ya está en Ibiza organizando su boda, pero antes de volar tuvo que cerrar su salida de La Pelu, su departamento, sus cosas, para despegar en busca de una nueva vida. “Lo estuve pensando mucho y tengo muchas ganas de irme con él, de formar algo juntos, de hacer un paréntesis en mi carrera, de jugármela por lo que siento”, aclara Silvina y asegura que no se trata de un impulso.

No le da miedo alejarse un tiempo del medio. En el fondo, parece disfrutarlo. Mientras posa, muerta de frío, se consuela: “ya se viene el calorcito, la playa, Ibiza”. El avión partiría rumbo a Madrid y, de ahí, rápidamente a Ibiza a encontrarse con su amor, que estará trabajando como Dj todo el verano. “Él se tiene que quedar, por lo menos, toda la temporada. La idea es quedarnos allá y, si bien el proyecto gira sobre todo en torno a su trabajo, yo también tengo algunas propuestas dando vuelta”, dice Silvina sin querer contar demasiado. Ibiza está a solo media hora de avión de Madrid así que, según cuenta, estará yendo y viniendo. “Si surge algo pienso que agarraré. Me entusiasman los desafíos”, asegura.

Silvina se hizo popular cuando se lanzó a participar de la segunda temporada del reality Gran Hermano, allá por el 2001. Luego se animó a las plumas y a los sketches de humor en televisión. Fue construyendo su camino de a poco, con aciertos y desaciertos, con subas y bajas, con reconocimientos profesionales y escándalos mediáticos (el famoso video íntimo incluido). Siempre supo reinventarse, reponerse y volver a dar pelea. Se aventuró en decenas de proyectos, viajó, volvió, se enfrentó a sus colegas y encontró grandes amigas. Hoy, emprende viaje hacia una nueva aventura en la que apuesta todas sus fichas. Hoy, más que nunca, se entrega al amor.

Fotos: Fotos: Juan Ferrari
Maquilló: Esteban Vedia
Agradecimientos: Club Hípico Argentino y Eventos Club Hípico.

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