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Entrevistas

Geraldine Neumann, perfil bajo y alta voz

Intenta demostrar que es mucho más que la hermana de Nicole, sin ruido ni escándalos. Su experiencia en el Cantando. Fotos.

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Todavía participaba del programa Cantando 2012 cuando, entre ensayo y ensayo, se hizo un ratito para hablar con Look y ultimar detalles para la producción de tapa de septiembre. Era su última semana en los pasillos de Ideas del Sur  (ese domingo sería eliminada por el voto telefónico frente al diseñador de moda Jorge Ibañez) pero, a pesar de la incertidumbre, Geraldine Neumann (29) vivía cada segundo con muchísima alegría.

Estoy feliz, me encanta venir acá, disfruto de poder hacer algo que me gusta, que me hace liberar endorfinas, me carga de energías y buena onda”, comienza Gegé –como la llaman sus amigos– cuando describe el momento que está atravesando. Luego, realizaríamos la entrevista con la modelo ya eliminada del certamen, pero igual de feliz por el trabajo realizado.

Nadie hubiese imaginado que la menor de las Neumann, la del perfil más bajo, se metería en la usina de escándalos comandada por Marcelo Tinelli. Ni siquiera ella hubiese apostado por este gran cambio unos meses atrás.

Es que Geraldine siempre fue súper tranquila. Porque si bien desde que tiene memoria hizo comerciales junto con su hermana Nicole, cuando la mayor de las Neumann saltó al estrellato en medio del fenómeno de las “lolitas”, a Gegé (con solo 10 años) le daba fobia la fama y toda la vida vertiginosa que veía vivir a su hermana. Y aquella primera reacción ante flashes y estudios de televisión, se repitió en el tiempo.

Aunque cuando terminó la secundaria Geraldine aprovechó el empuje de una ya consagrada Nicole para comenzar a trabajar profesionalmente como modelo, nunca se involucró en escándalos y siempre priorizó el trabajo. “Nunca mate por un segundo de fama. En mi carrera todo fue paso a paso y si bien fue una ayuda súper importante presentarme como ‘la hermana de Nicole’, con el paso del tiempo, demostré mi profesionalismo y hoy estoy segura de que me eligen por lo que soy”, afirma mientras suena el celular.

La llaman de su casa. Una cuestión de lógistica –logística materna–, ya que para poder estar en el Cantando Geraldine armó todo un circo que pueda ayudarla con sus dos hijos. Corta y acota: “soy re Susanita. Amo ser mamá, no me parece un estrés. Es más, hasta pienso en tener un hijo más”.

Mamá corazón
Lleva su maternidad marcada a fuego. Durante la entrevista no solo recibió un par de llamados desde su casa sino que además contó varias anécdotas y aventuras de sus dos amores: Elena (6) y Matías (2).

Se la nota enamorada de sus hijos, de su vida y la familia que formó junto a su marido, el músico Jorge Otamendi. “Me casé a los 21 y cumplí mi sueño de siempre: ser mamá joven”, cuenta cuando habla de cómo se revolucionó su vida siendo tan chica.
“Cambió mi perspectiva. El día en que me convertí en mamá se me dio vuelta el mundo. Me di cuenta de que ya no iba a ser nunca más yo sola, todo lo que hacés puede tener consecuencias en ellos. De hecho, los primeros días vive solo por vos. Es fortísimo”, dice, y aunque asegura que son su prioridad absoluta, aclara que nunca pensó en dejar de trabajar para convertirse en una mamá full-time.

De todas formas, y aunque jura que no podría vivir hablando única y exclusivamente de pañales, tomó cada uno de sus embarazos con relax dándoles a sus hijos todo el tiempo que merecían. Incluso este año, cuando finalmente volvió a la tele como panelista de Duro de Domar, terminó dejándolo ya que sentía que el programa no le permitía estar con sus hijos el tiempo que necesitaba.

Canto soñado
Para despedirse de sus compañeros panelistas, en su último día de trabajo, Gege sorprendió con una habilidad que tenía guardada: ¡sabía cantar! Primero hizo un tema folclórico y después cantó, con Julia Mengolini al piano, Someone like you, de Adele.
Era un secreto que venía guardándose para ella, que no se animaba a develar hasta que “sea el momento justo”. Ella estudia canto desde hace mucho y siempre consideró sus clases una terapia, pero su timidez o su “mala costumbre” de pensar tanto antes de actuar hicieron que durante mucho tiempo lo posponga.

El año pasado, en otra entrevista con Look, Geraldine había hablado de lo que significaba el canto para ella. “Para mí el canto es mi terapia. Me encantaría animarme a hacerlo en público pero soy muy tímida… Mi marido y sus amigos músicos siempre me dicen: ‘¿cómo puede darte vergüenza cantar y no sentir nada al desfilar en ropa interior?’ Pero para mí son dos cosas muy diferentes. Cuando desfilo no me involucro, solo exhibo la ropa. En cambio cantar es mostrarte vulnerable, es exponerte, desnudar tu interior”, contaba y explicaba que siempre piensa mucho las cosas, que en su carrera nunca se tiró a la pileta sin comprobar antes que hubiese agua para poder salir a flote.

–¿Y qué pasó entonces cuando te propusieron hacer Cantando 2012?
–Me daba mucho miedo pero a la vez me divertía muchísimo. Entonces puse en la balanza los pros y los contras y me animé. ¡Basta de cuidarme tanto! Esta vez salté a la pileta sin dar tantas vueltas y me dediqué a disfrutar de lo que me hace bien.

–¿Por qué Cantando sí y Duro de domar no?
–En Ideas del Sur grabábamosamos de día, una vez por semana. Los ensayos siempre los programo a la mañana mientras mis hijos van al colegio, entonces puedo organizarme mejor. Además, me permite compartir más tiempo con ellos. Elena siempre viene a verme a las grabaciones. En Duro de Domar no te dejaban llevar chicos.

–¿Cómo vivió Elena tu exposición?
–Ella estaba copada viéndome cantar. Iba con sus amigas a Ideas, con sus compañeras de cole. Soy la ídola, para ella siempre canto bárbaro, es lo más la gorda…
Gegé cuenta cómo vivió su incursión en la factoría de Ideas del Sur y qué sintió al exponerse y mostrarle al público eso que durante tanto tiempo se guardó para ella. “Me encantó. La verdad es que me lo tomé muy en serio. En ese sentido soy muy responsable con mi laburo. Si bien por momentos me generaba  muchos nervios, traté de ir creciendo y aprendiendo, estoy súper contenta con el resultado, fue todo un desafío”. Y aunque confiesa que se sorprendió con las consecuencias de la exposición (clubes de fans y seguidores de Twitter incluidos), asegura que trabajar en Ideas es un placer y que todos ahí tienen muy buena onda. “Es cierto que el Cantando es mucho más tranquilo que el Bailando. En el Cantando había muy buena energía entre los compañeros. Era un concurso, pero no había mala leche, nadie le deseaba el mal al otro”, aclara, y explica que nunca se va a ver envuelta en escándalos. “No es mi perfil. Esté donde esté yo no soy así. Si me quieren bardear no van a llegar a nada porque no me interesa entrar. Donde esté, yo voy a trabajar y a disfrutar, y nadie me quita eso”.

Cada cosa en su lugar
Ya sin el Cantando, dado que la gente eligió a Jorge Ibàñez, Gegé –que aún sigue distanciada de su hermana Nicole por motivos personales y familiares– sabe que todo ocurre por algo y toma lo que le toca con total naturalidad.

Es que hoy tiene en claro lo que quiere y hacia dónde va. Se alegra de poder tener los pies en la tierra para vivir todo lo que le pasa con alegría y agradecimiento, dispuesta a descubrir nuevas facetas y con la calma de quien sabe que en casa la espera la paz.

Fotos: Cristian Welcome
Maquilló: Luli de la Vega
Accesorios: Daniela Paulina Accesorios
Agradecimientos: Agradecemos la colaboración de L'Hotel Palermo para la realización de esta nota

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