Revista Look

Creadores

Poty Hernández: artista por dos

Poty Hernández incorpora la trayectoria de un artista plástico a sus originales diseños.

Creadores-990

Para Poty Hernández diseñar es, también, contar parte de su historia. Ella selecciona a un artista que la represente o simbolice el momento por el cual esté atravesando, y se mete de lleno en su obra y su biografía. “No voy al color de moda, no voy a la tacha de moda, no sé nada de tendencias. Me introduzco en el cuadro y en el artista como persona. Hago una búsqueda interna para ver en qué momento de mi vida estoy y así armo el concepto de cada temporada”, expone la diseñadora.

Poty estudió Licenciatura en Marketing pero, en el 2001, viajó a Europa y realizó estudios de diseño de indumentaria en Milán y, en el 2005, de vuelta en Buenos Aires, comenzó con su empresa Poty Hernández, siempre vinculada con el arte (madre y hermanos artistas), trasmitiendo esta experiencia a la indumentaria. Cuenta que, al principio, le costaba mucho porque tenía un local a la calle y el tema del alquiler, los sueldos y demás la tenían muy pendiente de los gastos y no le daban tiempo para diseñar.

Pero hace siete temporadas que empezó a trabajar con artistas y a definir bien su estilo. Y si, bien le costó encontrar el camino, funcionó como ella soñaba y ahora puede vivir del diseño y del arte. La primera temporada –verano del 2012- la experimentó con una obra de Tempe (su hermano) y decidió hacer prendas muy coloridas, ya que las obras del artista son con colores primarios y con mucha fuerza.

“No me importaba si se vendía o no, quería hacer lo que me gustara, porque cuando trabajaba de forma independiente, siempre tenía que pensar en si era vendible o no. De hecho, con esa colección ganamos un premio y fuimos a Chile a presentarla. Con Poty Hernández quiero hacer lo que me gusta y expresarme libremente”.

Luego vino la temporada de invierno 2012 y la inspiración tuvo origen en la obra del pintor y escultor David Klauser, artista que trabaja utilizando la chatarra como recurso para realizar sus obras. “Chatarra fue en un momento heavy, tiene mucho de mí. Mi mamá se enfermó, luego murió. Nació mi bebé, también murió. Son todos colores tierra, oscuros, las prendas terminadas a tijera, de algodón”.

Además tuvo la temporada verano 2013 denominada “Volar”, de María Bressanello, en donde expresó mediante cielos “la finitud de la vida, pero no como fin de la existencia sino como un proceso”, y la última de este invierno, “Laberinto”, de Guillermo Irmscher.

Leé la nota completa en Look de agosto. ¡Suscribíte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *