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Shumi Gauto y Julieta Pink: voces en el circo

Rompemos la magia de la radio mostrando cómo son fuera del micrófono Julieta Pink y Shumi Gauto, las chicas de FM Metro. Fotos.

Julieta Pink y Shumi Gauto, posando para Look en el lujoso Tattersall de Palermo.

A las locutoras y conductoras Julieta Pink y Shumi Gauto las envuelve la magia. Una mística recubre hasta a sus nombres. “Shumi” es un apodo que adquirió cuando era bebé y que reemplazó a su nombre, el cual hoy nadie conoce, ni sus íntimos amigos. Ella alimenta el misterio. “No quiero que se sepa cuál es mi nombre. Prefiero que algunos piensen que soy japonesa (porque ‘Shumi´ suena oriental)”, dice divertida quien tiene a su cargo, junto a Nicolás Artusi, el ciclo “Su atención por favor” (lunes a viernes a las 21).

Pink también es falso. A la chica que en radio interpreta a “la gorda con helado”, la apodó así un DJ radial que tenía la manía de pasar al inglés los apellidos y no supo traducir Rosales. Entonces apareció Pink… y quedó. Julieta también disfruta del anonimato que da el truco del apellido falso: “Cuando era chiquita fantaseaba con que trabajaba en radio y soñaba que iba caminando por la calle, que todos escuchaban mi programa pero que nadie me conocía”. De lunes a viernes a las 18 conduce con Sebastián Wainraich “Metro y medio”.

A estos dos verdaderos personajes del éter, LOOK los citó en el Tattersall de Palermo, justo donde se realiza “Graf Story”, un espectacular show de destreza e ilusionismo que recorrió el mundo y que deja atónitos a todos los que lo ven. Allí Pink y Shumi entregan parte de su anonimato y aceptan posar en una producción de fotos con outfits rocker y masculino.

¿Les gustan esos looks, los usan en su vida cotidiana?

Shumi: Lo masculino me gusta muchísimo. Cuando tengo un evento, trato de vestirme lo más “chabón” posible. Me pongo un sombrero, un traje, una corbata o lo que sea. Me encanta la moda de varón. También soy muy leopardera y de usar muchos sombreros.

Pink: Si yo (que mido 1,77m.) me visto masculino, parezco un remisero. No soy de lookearme. Me da fiaca, ni sé cuál es mi estilo. Vivo en calzas o jeans; estaría todo el tiempo vestida igual. Por suerte tengo amigas que, para mi cumpleaños, me regalan la ropa que les gustaría verme puesta. Como conocen mis talles, relajo mi vestuario en ellas.

La moda, ¿es un juego?

Shumi: Para mí sí. Dicen que siempre soy una persona distinta porque varío tanto que un día soy de los años ´70, otro soy un hombre, otro día soy hipster… Me disfrazo. La única prenda que eligiría siempre es el catsuit, tendría un ropero de catsuits de distintas texturas.

Pink: Yo no sé jugar ese juego. Tengo mi cuota de coqueta, pero si me pongo un sombrero no sé ni cómo caminar. Y el catsuit, ¡es un problema sacártelo para ir al baño! (ríe).

¿Qué cosas les molestan de ser mujeres?

Pink: Lo injusto que es el paso del tiempo. Los 30 y los 40 años de los hombres son una belleza, se ponen cada vez más a punto caramelo. Nosotras no, es cuando arrancamos con los conflictos. Tenemos que hacer todo lo posible para que no se nos caiga el culo y pensemos si conviene invertir en un tratamiento con puntas de diamante para combatir los poros dilatados. ¡Me estresa!

Shumi: A mí me fastidia la mala onda entre minas. Cuando un hombre conoce a un hombre, a priori tiene buena onda. Las mujeres no. Ante la duda tenemos mala onda y, de última, después viene el “al final me caíste bien”. El filtro mala onda entre nosotras es muy femenino.

Criticar cómo se viste otra mujer también es un clásico del género. ¿Ustedes son criticonas?

Pink: ¡Sí! Hay pocas cosas más divertidas que criticar, es un pasatiempo espectacular. Creo que todas sabemos que es recíproco; nos tenemos que relajar porque es natural.

Shumi: Yo también critico mucho, pero soy frontal. Mis amigas a veces vienen y me dicen: “Mirá qué bueno lo que me compré”. Yo puedo llegar a responder: “¡Qué mal gastaste la plata!” Si algo no me gusta, lo digo.

Pink: Eso está bueno. Yo no confío en las personas a las que todo les parece bien. ¿Viste que siempre hay una a la que le gusta todo lo que te ponés? La obsecuencia me exaspera. A mí dame credibilidad, pero con críticas constructivas. Tampoco quiero honestidad brutal en todos los temas porque capaz que alguna me dice: “Te equivocaste de pareja, te casaste mal”. Eso tampoco da.

¿Qué las hace sentirse mujeres?

Pink: El amor. Desde que estoy en pareja (hace 10 años) me siento más mujer porque se me despertó toda la parte de la mujer antigua. Me encanta hacerme cargo de la casa, me gusta cocinar, atender al hombre… Mi marido a lo mejor viene de jugar a la pelota retarde y yo lo espero con la comida lista. Lo sirvo. Es una cuestión muy machista, pero desde el disfrute, me encanta. Esa es mi parte más femenina.

Shumi: Pese a mi vozarrón de “Coco” Basile yo también tengo una personalidad muy femenina. Creo que cuando más me conecto con ese lado es a través del arte; cuando actúo, bailo o escribo.

Dicen que la radio tiene magia. ¿Ustedes en qué la encuentran?

Shumi: Para mí, la magia está en mostrar tu personalidad y tu voz pero sin exposición. Además, la radio transforma la energía; aunque llegue mal, me voy bien.

Pink: Coincido. A mí, además, me pasa que soy muy tímida y cuando estoy en el aire me siento protegida. También cómoda, no tengo que estar pendiente de si me depilé bien la ceja o si me maquillé.

Si pudieran hacer abracadabra y ser otra persona, ¿quién les gustaría ser?

Shumi: Yo me convertiría en Julieta Pink.

Pink: Yo en Shumi Gauto.

Fotos: Silvia Bordoni

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