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Cocina

Rápido y exquisito: waffles salados

Se trata de un tentempié no sólo apto para dulces y cremas. Queso, guacamole, pesto y hasta carne son buenas compañías. ¡Dejá volar tu imaginación!

Fogosos en lugar de dulces: los waffles pueden saborearse con salsa de guacamole, tomates y ají picante. Crédito: Klaus Einwanger / Gräfe und Unzer / dpa-tmn

Mucha gente suele degustar los waffles con añadidos dulces: con crema, mermelada o azúcar impalpable. Pero también existen variantes saladas muy sabrosas, que no sólo son livianas gracias a la consistencia aireada de los waffles, sino que además se presentan como una alternativa perfecta para una fiesta.

La gama de posiblidades es infinita. Puede empezar por una apuesta fuerte: los waffles picantes, que se prestan de fingerfood para acompañar un trago, para un brunch de domingo o como complemento de una ensalada.

Una alternativa es prepararlos con una salsa de palta y tomates bien condimentada con ají picante. Pero la creatividad no tiene por qué quedarse allí. También puede hacerse un buen pesto casero y mezclarlo con queso untable u optar por variantes más rápidas con queso untable y salamín o jamón serrano.

Para los más atrevidos: las combinaciones agridulces. Stephanie Kosten, una cocinera muy entusiasta que tiene un blog de “pequeñas curiosidades”, se ha puesto a experimentar y ha combinado manteca de maní con diversas carnes. Asegura que la mezcla de la manteca levemente dulce con los sabores de una carne jugosa en forma de albóndiga o hamburguesa queda exiquisitamente bien con pepinillos condimentados y cebolla roja.

Esta combinación va muy bien con una crema de queso untable y una copa bien helada de champagne.

Una gran ventaja de los waffles: los que sobren, se pueden congelar. Dándoles un golpe en la tostadora quedarán muy ricos. Pero claro, su mejor sabor se despliega cuando están frescos, recién salidos del fuego.

La imaginación, además, no tiene por qué limitarse a los rellenos y añadidos. También puede añadirse queso a la masa del waffle y el resultado será más crocante. Después de hacerlos, deberían reposar unos minutos y luego comerse tibios, porque si se los sirve muy calientes en el plato, se forma humedad y pierden su consistencia firme y crocante.

Como si fuera poco, los waffles son buenos para quienes tienen ciertas intolerancias. Se pueden preparar con margarina vegana y con aceites vegetales. Y quienes tengan intolerancia al gluten, pueden optar por añadirles ingredientes que no les provoquen malestares.

¿Quería prepararlos pero no tiene todos los ingredientes en casa? Los especialistas ofrecen alternativas: a falta de harina, se puede reemplazar un tercio con nueces, almendras o avellanas molidas, con copos de avena o ralladura de coco.

La leche también puede ser reemplazada con leche de coco. Pero si busca una opción menos calórica, puede recurrir al agua o a jugo de naranja recién exprimido. ¡Y a disfrutar los waffles sin ningún cargo de conciencia!

FUENTE: dpa

16 de marzo de 2016

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