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Moda

Oro y carbono: los nuevos anillos de boda

En la famosa Feria de Joyería Inhorgenta, de Alemania, se vieron las últimas tendencias en alianzas. Conocé los materiales, colores y adornos que dicta la moda.

El oro rosado ahora suele tener un matiz menos rojizo que antes. Crédito: DSU/SIC/Breuning / dpa-tmn.

Una vez que se han dado el “sí”, todas las miradas se dirigen hacia el símbolo de la unión: los anillos de boda. ¿Cuáles son las nuevas tendencias?

Materiales y colores: A diferencia de lo que era frecuente en años anteriores, cuando los anillos solían ser bicolores, hoy los novios suelen escoger modelos más sencillos. El oro rosado está muy en boga y no suele ser de un tono tan fuerte como antes. Es un material que actualmente se vende en matices que tienden más bien al rosado champagne.

El oro blanco también es muy demandado y, como alternativa, suelen verse además anillos en platino o paladio. La ventaja es que se trata de materiales que no tienen prácticamente abrasión. Así como los anillos de oro pierden hasta un 60% por abrasión a lo largo de las décadas, en los de platino ese desgaste se reduce al 7 por ciento.

Eso hace que la elección tienda en muchos casos a incluir una buena parte de platino o de oro fino, algo que puede hacerse gracias a que los procedimientos de aleación han mejorado mucho. Antiguamente, los anillos con alto contenido de oro fino eran demasiado blandos.

Los materiales más requeridos suelen ser el oro y el platino, cuyos precios fluctúan en un rango similar. Pero a esos dos elementos se suman otros materiales menos convencionales, como el carbono, que se lució en la Feria de Joyería Inhorgenta, de Munich, Alemania. También se vieron anillos de cerámica y titanio e incluso fusiones de oro con cerámica.

De todos modos, cuando se trata del anillo de bodas los especialistas tienen una muy buena recomendación: “Cuanto más clásico el diseño, más tiempo se alegrará de verlo”, apunta Roger Waldherr, de la Joyería y Relojería Alemana DSU.

Adornos: Fueron menospreciados durante mucho tiempo y eran mal vistos, pero ahora los anillos bien pulidos vuelven a brillar. Y no sólo eso. También se ven diseños con ornamentos o combinaciones, por ejemplo, de oro blanco, amarillo y rosado. De todos modos, si uno va a llevar el anillo todos los días (como suele hacerse con un anillo de bodas) es bueno tener en cuenta que la superficie con el tiempo pierde brillo y los colores del ornamento dejan de diferenciarse de los demás.

Se puede optar por un grabado que incluso sea de puño y letra de una de las partes de la pareja. Eso se logra con tecnología de láser o contratando a un muy buen grabador o artesano. Hoy en día también es posible imprimir en el anillo la huella digital por láser. Pero los clásicos siguen siendo, por supuesto, el nombre de la pareja y la fecha de la boda.

A la hora de colocar una piedra preciosa, el clásico es el diamante. Los hombres pueden elegir, por ejemplo, un diamante negro. De todos modos, en la feria Inhorgenta se vio que las piedras también pueden ir en otros anillos, ya que se usa lucir varios en un mismo dedo, lo que se conoce como “stacking”. De ese modo, se suma el anillo de bodas a la alianza de compromiso.

Diseño personal: El anillo no sólo puede adquirirse en una joyería. También se ofrecen talleres en los que las parejas pueden diseñar y fabricar sus propios modelos. Claro, en ese caso hay que estar preparado a renunciar a algunos detalles, ya que para los “artesanos del amor”, pero no del metal, no todo será posible.

FUENTE: dpa

20 de abril de 2016

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