Revista Look

Sociedad

Turismo religioso

Pasada la euforia de Semana Santa, para los que prefieren hacer el recorrido con mayor tranquilidad presentamos uno de los circuitos más visitados por su riqueza cultural y atractivos paisajes.

San Ignacio Miní.

Posadas, Misiones, es el destino que proponemos como punto estratégico que permitirá estar a pocos kilómetros de los diferentes atractivos de interés que forman parte de las Misiones Jesuíticas Guaraníes, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1984. Se trata de un grupo de ruinas compuestas por un conjunto de impresionantes restos que forman parte de esas cinco misiones jesuitas, las cuales abarcaron la Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil.

En el territorio misionero argentino podemos aún hallar parte de la construcción de cuatro edificios jesuitas, San Ignacio Miní, Santa Ana, Nuestra Señora de Loreto y Santa María la Mayor. Los mismos fueron construidos en los siglos XVII y XVIII, estratégicamente emplazados dentro del territorio en el que habitaban los guaraníes, y cada uno de ellos se caracterizó por poseer un diseño específico.

El recorrido 

En Santa Ana, a 60 kilómetros de Posadas, además de conocer los edificios construidos con bloques de piedra de asperón rojo, parte de las Ruinas de San Ignacio Miní, se puede recorrer y descansar en sus bellas playas y recorrer el Parque Temático de la Cruz. Aquí el contacto con la naturaleza es la principal propuesta: recorridos a través de senderos por el monte natural, avistaje de aves y un conocimiento particular de la flora y la fauna del lugar a partir de la particular infraestructura prevista para tales fines. Desde el mirador de 82 metros de altura se van a llevar maravillosas fotos panorámicas. En el edificio se encuentran el Teatro de la Selva, además hay un Mariposario y un Orquidiario.

Las Ruinas de Santa María La Mayor se ubican sobre Ruta Provincial Nº 2, a 127 kilómetros de Posadas. Allí se conservan importantes vestigios de las construcciones urbanas, así como de obras complementarias de canalización y riego en los alrededores.

Los edificios principales estaban fabricados en piedra o en adobes sobre basamentos de piedra, y las casas de los indios, en adobes. En 1735, un incendio destruyó la iglesia. Sólo se salvó la imagen de la Inmaculada. Se construyó un templo provisorio en el segundo patio de la reducción.

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23 de mayo de 2016

Fotos: CEDOC

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