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Ivana Nadal: una belleza argentina que rompió el molde

La modelo y conductora de 26 años se anima a enfrentar los temas tabúes de la moda. Una charla íntima con quien fue víctima de bullying, supo esquivar bajezas en el mundo del modelaje y pudo construir un camino propio.

Ivana Nadal, la chica de tapa de LOOK abril.

“Soy chica pero no tonta”. La frase salió como una lanza de la boca de una castaña que, si bien ya medía un metro setenta y cinco, tenía apenas 14 años. Se dirigía a un representante de modelos que tuvo el tupé de trabar un ascensor para intentar robarle un beso después de una prueba de fotos, la primera a la que esa todavía niña se presentaba con el tierno deseo de ser modelo. El argumento de “Negándote no vas a llegar a ningún lado” la llenó de ira, y cuando ella exigió que abriera la puerta del ascensor, quedó claro que quien se abría paso estaba mejor plantada en la vida que mannequins que la doblaban en edad y llevaban varios años sobre las pasarelas.

Esa chica hoy tiene 26 años, se llama Ivana Nadal y le demostró a aquel hombre (y a otros con similares intenciones) que para ascender profesionalmente no hay que dejarse doblegar ante acosos a los que se disfraza de “atajos”, “favores” u “oportunidades laborales”. Sin “concesiones”, “Ivi” empezó participando de programas deportivos; el año pasado cocondujo “Escape Perfecto” (Telefe) y ahora está al frente de un matutino en Radio Diez.

Fresca, simpática e híper natural, la firmeza de cada una de las palabras que salen de su boca resulta llamativa para alguien que todavía no cumplió los 30 años. En una charla íntima con LOOK, Ivana se relaja, corre el telón y permite conocer el “trasfondo”. Si a los 14 estaba tan bien plantada, muy probablemente se debiera a que la vida ya la hubiera puesto a prueba anteriormente.

Hija de padres separados, su mamá estuvo sumergida en excesos y problemas económicos que la hicieron vivir un tiempo en Fuerte Apache. Por constantes mudanzas familiares, Ivana se tuvo que cambiar diez veces de colegio, lo que le impidió tener un grupo de pertenencia y le tatuó el mote de “la nueva” a toda su escolarización, que quedó inconclusa (abandonó el secundario y lo está terminando).

– En el colegio, ¿te maltrataban tus compañeras? ¿Sufriste bullying?

– Sí. Me acuerdo que donde hice primer y segundo año teníamos natación. Algunas chicas se metían por debajo del agua y me tironeaban de los pies para asustarme intentando ahogarme. Ellas se mataban de la risa, pero yo la pasaba muy mal. Otras veces volvía del recreo y me encontraba con que habían tirado al piso y pisoteado todas las hojas de mi carpeta. Si la maestra decía “pónganse en grupo”, me dejaban sola. Llegó un momento en el que me adapté a estar sola.

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17 de abril de 2017

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